SKYFALL

PERDIDOS
skyfall-poster

Empieza la última aventura de James Bond, Skyfall, como es de costumbre, con una secuencia de acción adrenalínica que nos presenta al superagente haciendo lo que mejor sabe hacer: perseguir a los malos. Aunque los azares de distribución han querido que la persecución por los tejados de Turquía pase exactamente en los mismos tejados que otra escena similar en la reciente Venganza: Conexión Estambul (aunque la de Bond es mucho menos raquítica), la carrera se finiquita con un inesperado final que abre el argumento central de la película: James Bond es abatido involuntariamente por su propia compañera del MI6 y dado por muerto. Un buen comienzo que mantiene el nivel conseguido por las dos predecesoras en esta nueva era Bond que encarna Daniel Craig, Casino Royale y la injustamente vapuleada Quantum Of Solace (que, en diversos sentidos, es una de las más contundentes y atrevidas apuestas de la saga).

Pero la fiesta se acaba pronto, y es que delegar las riendas de un producto como este a un director como Sam Mendes ha sido, vistos los resultados, un error de consideración. De hecho, no se acaba de entender muy bien esta apuesta de los productores por contratar a directores “de prestigio” para un tipo de películas que necesita de artesanos o de especialistas (da igual como se les quiera llamar) tipo Martin Campbell, gente acostumbrada a lidiar con producciones de esta envergadura y con guiones de este tipo. Que quieran contratar a Michael Bay sería comprensible, pero la jugada de Sam Mendes es extraña y, finalmente, ha jugado en su contra, porque el director de American Beauty se revela incapaz de mantener la tensión del relato y demuestra una manifiesta incompetencia a la hora de planificar según qué momentos. Pienso, por ejemplo, en la secuencia del Metro, rodada de tal manera con unos ángulos de cámara tan feos que se nota a la legua que el tren es de mentira. O en la secuencia del rascacielos y el francotirador, donde nunca se acaba de ver bien lo que ocurre y hay una confusión visual inexplicable. Tampoco se saca demasiado partido de escenarios como el de Escocia, reduciendo la mansión a un mero McGuffin y no sabiendo aprovechar sus posibilidades escénicas.


Por otra parte, el guión, uno de los peores que se recuerdan en la saga, no es que sirva de mucha ayuda. El villano, Silva, carece de carisma por mucho que Mendes y un Bardem del todo ridículo hagan desesperados y torpes esfuerzos para que no sea así, hasta el punto de orquestar una entrada (a mitad de película, además) en la que Silva se acaba insinuando a Bond de manera ostentosa. Luego parece que han de dotar al personaje de una mayor “respetabilidad” como villano, así que el guión fuerza una ejecución a sangre fría sin ningún criterio ni coherencia argumental, sólo para que quede claro que Silva puede ser muy gay pero no deja de ser “el malo”. Burdos golpes de timón que dejan muy claro que aquí nadie sabía exactamente lo que estaba haciendo, y es que lejos de traerle a 007 un villano a su altura, lo que Skyfall aporta a la saga es un personaje lamentable y sin apenas entidad, movido por la venganza aunque esta motivación se simplifique y no se le sepa extraer ningún provecho digno de mención. Es inevitable, pues, recordar a algunos malvados antológicos como el Max Zorin que un excelso Christopher Walken compuso en Panorama Para Matar, el inspirado Dominic Greene con el que brilló Mathieu Amalric en Quantum Of Solace, o incluso el Elliot Carver de Jonathan Pryce en El Mañana Nunca Muere. El guión, pues, no rinde como debiera ni en este aspecto ni en el desarrollo argumental, que después de la mencionada secuencia de apertura se desinfla sin motivo y se convierte en una letanía más bien previsible, un paseo del agente 007 sin demasiado interés, sin momentos sorprendentes, y que deja al desnudo una sorprendente vacuidad en su armazón narrativo puesto que lo que se nos explica es tan poco que apenas daría para un apañadito capítulo de una serie, ni mucho menos para una película de más de dos horas y cuarto de duración. Por no saber, el guión no sabe ni cómo resolver la película, que acaba con un anticlímax casi grosero en el que no hay el menor rastro de grandeza ni de épica (también Quantum Of Solace terminaba con un anticlímax, sólo que allí era buscado y aportaba un desenlace novedoso por extraño e inesperado).


El poso de deriva que deja Skyfall en el espectador es ciertamente preocupante. La saga parece que va dando tumbos a rebufo de las modas imperantes en cada momento de su concepción. Si Quantum Of Solace era deudora del estilo Bourne que entonces estaba en pleno apogeo, ahora se ha optado por dotar a Bond de una introspección más acorde con la exitosa apuesta de Nolan para sus películas sobre Batman (y también con el desarrollo del personaje en las novelas originales de Ian Fleming). No cabe duda de que un director como Mendes habrá estado cómodo con un Bond de mayor complejidad emocional, y sin embargo desaprovecha la oportunidad de usar esa profundidad para mostrar flecos nuevos del personaje. En vez de eso recurre a la consabida des-frivolización de 007 mostrándolo como una persona preocupada por la muerte y apegada sentimentalmente a las personas que han estado a su lado en su profesión, como M, sin dar muchas pistas acerca de cómo se forjó esta relación materno-filial. Con estas inseguridades tan acusadas, lo que está claro es que la saga de James Bond ha dado un paso atrás y va a necesitar de un gran esfuerzo creativo para que el siguiente episodio recupere el nervio y el interés de anteriores entregas.

Calificación   ★ ★

Skyfall, Reino Unido-USA, 2012. Director: Sam Mendes. Guión: Neal Purvis & Robert Wade y John Logan, basado en los personajes creados por Ian Fleming. Fotografía: Roger Deakins. Música: Thomas Newman. Montaje: Stuart Baird. Diseño de Producción: Dennis Gassner. Duración: 143 minutos. Estreno en España: 31.10.2012. Intérpretes: Daniel Craig, Javier Bardem, Judi Dench, Naomie Harris, Ralph Fiennes, Bérénice Marlohe, Albert Finney, Ben Whishaw.

Anuncios

2 Respuestas a “SKYFALL

  1. Quantum of Solace, my god! No recuerdo ni un plano y no me refiero a un plano memorable, me refiero a un simple plano. Por supuesto, no estoy de acuerdo con tu valoración, salvo que tu comentario está escrito en el mismo idioma en el que te contesto. Tampoco estoy de acuerdo con la tónica general que dice que Skyfall es una de las mejores películas de James Bond, pero me parece una muy buena película, eso sí, con un punto más intimista y cierto es que se hecha en falta un final más espectacular, no una especie de remake de perros de paja. Con respecto a Bardem, sin interpretar al villano tan memorable, como se anuncia desde los medios especializados, da vida a un personaje que posee un fondo de armario más amplio que el de la mayoría de malvados de la saga bondiana. En fin, de todos modos es refrescante leer una opinión tan en las antípodas de lo habitual. Eres un gran villano de las letras. Quizás el mundo de la crítica nunca sea suficiente para ti 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s